Sé que no soy perfecta

No soy la clase de niña perfecta y que sigue las normas al pie de la letra. También has de saber que cometo los errores que antes tú nunca has visto, que me caigo 3 veces si es necesario con la misma piedra porque lo necesito. Casi siempre consigo lo que me propongo.
También tienes que saber que no te mostraré tan fácilmente mis penas y jamás lograrás verme llorar, me verás insoportable, inaguantable, borde, seca y estúpida pero mucho has de luchar para que te lo consiga contar.
Soy terca y como en esta cabecita se meta algo, difícil será que lo consigas sacar.
Me miro al espejo un día y no me gusto, no estoy a gusto con mi cuerpo.
Soy indecisa, tímida, arriesgada y dura por fuera, pero por dentro soy todo lo contrario, sobre todo débil. Soy como un libro cerrado que no hay más que mirar la portada para saber de qué trata. Soy la persona que te acompañará en todo y la que nunca, nunca, nunca jamás te fallara. Soy el felpudo en el que puedes sacudir toda la mierda que has pisado de tu alrededor, porque te escucharé y dejaré que me insultes para desahogarte.
Soy… Puf… ¿Cómo decírtelo?
  Soy la soñadora de tu mente, la más idiota a la que no le importa esperar por tus besos, soy… Soy la persona que más te quiere y te querrá en este mundo, ¿lo entiendes? Sé que es difícil de creer, que pensarás que lo digo por decir, el típico tópico de amor, pero no. No es así, te lo digo porque lo siento y siempre que lo siento te lo digo.

Poder, puedes. Querer, no quieres.

¿Por qué hoy? Porque ya es hora, porque no se debe esperar más, ¿sabes?
Sin que te dé tiempo siquiera suspirar, todo se ha esfumado.
No sabemos si esto es un sueño, si es real, pero al menos yo, lo único que sé, es que sea lo que sea, hay que aprovecharlo y yo lo voy a hacer, merece la pena cambiar tu mundo, tu sueño.
Sé que cuesta, pero sé que con voluntad se consiguen las cosas, nada ni nadie me hará cambiar de opinión, no caeré al suelo y si lo hago me levantaré, y sin ayuda.
Sé que puedo y sé que lo haré.


Ser fuerte, solamente es decirlo, ahora hay que sentirlo...

Sumergirme sería la opción más drástica y eficaz. Pero no es la solución a los problemas, ni a los errores. Hoy he decidido amarme de valor y ponerme en pie. Mirar de frente y no correr ante la gente. Saber elegir y renunciar. Reír cuando toca reír y llorar lo que no hay que guardar. Derramar la tristeza y alimentarme de la felicidad que desprende el resto del mundo. Bajar la escaleras y no tropezar, y si tropiezo no dudar en levantarme, porque caerse es muy fácil, pero equivocarse aún más y no importa cuántas veces me equivoque si eso me enseña a ser más fuerte. Porque es lo que ha conseguido que encuentre las palabras para ser más fuerte.

Entiendelo...

En una de las salas de un colegio había varios niños. Uno de ellos preguntó:
Maestra… ¿qué es el amor?
La maestra sintió que la criatura merecía una respuesta que estuviese a la altura de la pregunta inteligente que había formulado. Como ya estaban en hora de recreo, pidió a sus alumnos que dieran una vuelta por el patio de la escuela y trajesen lo que más despertase en ellos el sentimiento del amor.
Los chicos salieron apresurados y, cuando volvieron, la maestra les dijo:
Quiero que cada uno muestre lo que trajo consigo.
El primer alumno respondió: Yo traje esta flor, ¿no es linda?
Cuando llegó su turno, el segundo alumno dijo: Yo traje esta mariposa. Vea el colorido de sus alas; la voy a colocar en mi colección.
El tercer alumno completó: Yo traje este pichón de pajarito que se cayó del nido, hermano: ¿no es gracioso?
Y así los chicos, uno a uno, fueron colocando lo que habían recogido en el patio.
Terminada la exposición, la maestra notó que una de las niñas no había traído nada y que había permanecido quieta durante todo el tiempo. Se sentía avergonzada por no haber traído nada, la maestra se dirigió hacia ella y le pregunto: Muy bien ¿y tú no encontraste nada? La niña, muy tímidamente le respondió: Disculpe maestra, vi la flor y sentí su perfume, pensé en arrancarla pero preferí dejarla para que exhalase su perfume por más tiempo, vi la mariposa, suave y colorida, pero parecía tan feliz que no tuve el coraje de apresarla, vi también el pichoncito, caído entre las hojas, pero al subir al árbol, note la mirada triste de su madre y preferí devolverlo a su nido.
Por lo tanto maestra, traigo con migo el perfume de la flor ,
la sensacion de felicidad de la mariposa ,
la gratitud que observe en los ojos de la madre del pichoncito ,
¿como puedo mostrarle lo que traje?
La maestra dio la nota maxima a la alumna , puesto que era la unica que habia percivido que solo podemos traer el amor en nuestro corazon.
En la vida alguien nos enseña que el amor no es arrancar , capturar, forzar, ganar o perder.
Amar es llevar su perfume en el alma, es recordar con gratitud, es disfrutar de su alegria, amar es ser libre y dejar libre.


Nunca, lo permitas.

No permitas nunca que nadie te quité esa sonrisa de la cara, que nadie te haga llorar con sus palabras y mucho menos que llores por alguien que no merezca tus lágrimas porque quien de verdad las merezca no te hará llorar. Un día me pregunte que porque tengo que llorar que porque solo en mi cara se ven lágrimas. Me cansé de todo eso y me prometí sonreír siempre y hasta ahora no he roto mi promesa ni la pienso romper por nada ni por nadie.
Ahora ven. Mírame ahora quiero que me beses lentamente hazlo lo mejor que puedas bésame con pasión y amor como nunca lo has hecho. Ahora para dime lo que sientes mírame dime te quiero al oído. Ahora abrázame. Hazme sentir especial, hazme sentirme querida como nunca nadie me ha hecho sentir acaricia mi pelo lentamente. Juega con mis manos, sonríeme sin motivo.

Acuerdate...

Me acuerdo el día que todo empezó te pregunte que si alguna vez te habías enamorado respondiste que no, porque es cierto tampoco sabes el significado de la palabra amor ni tampoco sabes lo mucho que se sufre cuando amas. Con el paso del tiempo me dijiste que lo sabias que todo eso te lo he enseñado yo. Pero yo para ti fui viento. Quieres creer que te enamoraste de mi me mentiste una y mil veces más. Me cansé de tantas mentiras que quise gritar, gritar muy fuerte escapar de todo, quise estar sola encerrarme en mi dolor pero me dije a mi misma que tengo que ser fuerte que a mí nadie me va a pisar nunca. Por eso ahora digo que tú eres viento, tu deseo fue decirme Adiós y el mío que te enamorarás de mí y fue imposible.